El suplemento mineral para ganado es muy sensible a la humedad, así que el almacenamiento correcto es clave para que no pierda calidad ni se “apelmace” o se lave.
¿Cómo almacenarlo correctamente?
Lugar seco y ventilado
- Guárdalo en una bodega techada, sin filtraciones.
- Evita lugares húmedos o con piso de tierra.
Elevado del suelo
- Coloca los bultos sobre tarimas (pallets) o tarimas de madera/plástico.
- Nunca directo al piso (absorbe humedad fácilmente).
Protegido del agua
- Mantén los costales cerrados o bien sellados.
- Evita contacto con lluvia o salpicaduras.
Lejos de químicos y fertilizantes
- No almacenarlo junto a agroquímicos o combustibles.
- Puede contaminarse o absorber olores.
Evitar calor extremo
- El calor fuerte no lo “daña” tanto como la humedad, pero puede afectar vitaminas en minerales enriquecidos.
Errores comunes
- Dejar los bultos abiertos en el corral
- Usarlos como “saladero improvisado”
- Almacenarlos bajo lonas sin ventilación (condensan humedad)
- Mezclarlos con alimento húmedo o melaza sin control
En el comedero o saladero
- Colócalo en comederos cubiertos si es posible.
- Evita que se moje con lluvia o agua de bebederos.
- Reponer en pequeñas cantidades para que no se desperdicie.
Un buen almacenamiento puede hacer que el mineral conserve su calidad. Recomendamos el apoyo de un médico veterinario ó zootecnista para la revisión de tu almacenamiento de suplementos minerales. Así como la inspección del mismo antes de utilizarse, en caso de llevar meses almacenado.